Cuando aparecen las primeras manchas de humedad en el techo, surge la gran duda: ¿puedo arreglar ese pedacito o tengo que cambiarlo todo? Tomar la decisión correcta a tiempo te puede ahorrar mucho dinero.
¿Cuándo es suficiente una reparación?
- Cuando el manto en general se ve en buen estado, pero hay una rotura por un objeto caído o una grieta pequeña en un solape, es decir, cuando se trata de problemas muy puntuales.
- Cuando el manto solo necesita una nueva capa de Pintura de Aluminio Edil o Elastotech Edil (en sus diferentes colores) para protegerlo del sol, es decir, solo mantenimiento preventivo.
- La reparación es válida si el daño afecta al menos al 15-20% de la superficie total y el manto tiene menos de 5 años de instalado.
¿Cuándo es necesaria una renovación o remoción total?
- Si al tocar el manto este se quiebra con facilidad, significa que el asfalto ya perdió su vida útil por la exposición solar.
- Cuando hay agua atrapada debajo de gran parte del manto, formando “abombamientos” o se observa que sale agua entre los solapes o uniones al presionarlas la reparación parcial ya no es efectiva.
- Al hacer una renovación total, hay que hacerse la pregunta: ¿cuántas capas de manto pueden estar colocadas una sobre otra? Cuando el techo ya tiene 2 o 3 capas de mantos viejos, el peso extra puede comprometer la estructura, es hora de remover todo y empezar de cero.
Nuestra recomendación: no adivines. Antes de comprar materiales para impermeabilizar tu techo solicita una inspección técnica. Un experto evaluará si tu techo aún tiene vida útil o si es momento de invertir en una renovación que te brinde paz mental por los próximos 10 o 15 años.




